El verano llegó y tal como vino, se fué. Me gustaría decir que he abandonado temporalmente los proyectos cotidianos para hacer una burrada de cosas nuevas, interesantes, bonicas y creativas. La realidad es que hagas lo que hagas en verano, siempre parece que has perdido mucho más tiempo del que has disfrutado.
Quizá nos ponemos metas muy grandes para tan poco tiempo de vacaciones, o quizá refugiamos en ese tiempo real todas las iniciativas y sueños irreales que no llevamos a cabo durante el resto del año y, al llegar y pasar el verano, chocamos con lo imaginario de su naturaleza...
Sea como sea, llevaba montón de tiempo sin escribir en el blog. ¿La culpa?. Claro, del Verano. (:P) . ¿Que qué he hecho?. Pues un poco de todo. Este ha sido el verano de reencontrar amigos y enterrar definitivamente viejos litigios. Este ha sido el verano de la vuelta a Miranda, quizá no tan gloriosa como hubiésemos deseado, pero vuelta al fin y al cabo. También ha sido el verano de encauzar mi vida, de volver a la uni o de visitar las tierras de mi madre. Ha sido un verano de máquina del tiempo, de balance de cuentas serio, de amigos, de risas y de guiños de la vida.
En general, el verano ha pasado, nos ha dejado más experiencia y algo más colocada la cabeza. ¿Colocada para qué? Pues para lo que viene. Volvemos a estudiar y además, aprendemos idiomas (me he matriculado de Japones y Alemán) y encima nos hace ilusión. Afrontamos la vida solos y antes del siguiente septiembre volveremos a hacernos las preguntas de siempre... Trabajo, Salud, Amigos, Dinero y Amor.
Pero por encima de todo, este año tendremos que decidir qué y quién queremos ser.
Os dejo con algo de música... Un descubrimiento reciente que me encanta (sobre todo por la letra)
¿Todo en orden?
Hace 8 años